La tercera ola de la COVID-19 en Bélgica no frena el flujo de viajeros en tren a la playa

Bélgica impuso restricciones en los comercios no esenciales y cerró los colegios hasta el 19 de abril para intentar frenar los caso con la COVID-19, pero la limitación de movimiento no fue una de las medidas adoptadas.

Las estaciones de tren en Bélgica volvieron a registrar este miércoles una gran afluencia de viajeros a la playa animados por las temperaturas récord registradas en estos días, pese a que el país afronta una nueva ola de la COVID-19. con una incidencia que roza los 550 casos por cada 100 000 habitantes.

El pasado sábado, el país volvió a cerrar peluquerías y el resto de comercios de contacto, impuso restricciones en los comercios no esenciales y cerró los colegios hasta el 19 de abril para intentar frenar los contagios con el nuevo coronavirus, pero la limitación de movimiento no fue una de las medidas adoptadas.

Ahora la panorámica de las ciudades, con bares y restaurantes cerrados desde octubre y calles prácticamente vacías con respecto a la época precovid, contrasta con las imágenes de largas colas de viajeros esperando a subir a un tren en dirección a alguno de los pueblos costeros de Bélgica, como Blankenberge y Ostende, que ayer recibió a unas 9 200 personas.

Ante la imposibilidad de limitar el movimiento, la empresa ferroviaria belga SNCB lanzó una advertencia este miércoles para desaconsejar los viajes a la playa en tren y pedir que se opte por un destino menos frecuentado.

Afluencia sigue siendo alta

Un mensaje que parece que ha surtido algo de efecto entre la población, según confirmó a Efe el portavoz de SNBC, Frederick Baller, quien apuntó que hoy el número de viajeros ha descendido, aunque la afluencia sigue siendo alta.

“Hay mucha gente que quiere ir a playa de Bélgica en tren, esto lo hemos visto desde ayer, y tenemos que difundir un mensaje para que la gente no vaya en ferrocarril a la playa para tener cuidado y no ser demasiadas personas en los trenes”, explicó Baller.

Además, la empresa ferroviaria belga activó este martes un dispositivo especial para tratar de controlar el flujo de viajeros que se dirigían a la costa, impidiendo que los pasajeros puedan viajar de pie y limitando su número exclusivamente a los asientos disponibles.

“De momento las medidas parecen funcionar, no es fácil para la gente, porque tienes que esperar el tren siguiente y aguantar mucho tiempo dentro de la estación, pero es necesario, porque es una gestión de seguridad”, subrayó el portavoz.

Fuente: RPP Noticias